El FTP (File Transfer Protocol o Protocolo de Transferencia de Archivos) es un método estándar para transferir archivos entre un cliente (tú) y un servidor (tu web) a través de una red. Es la forma más básica y directa de «subir» fotos, vídeos o documentos a tu sitio web sin pasar por el panel de administración.
La analogía del Almacén Digital
- Navegar por la web: Es como entrar en una tienda como cliente; solo ves lo que está expuesto en las estanterías.
- Usar FTP: Es como entrar por la puerta de carga y descarga con las llaves del almacén. Puedes mover cajas, borrar lo que no sirve, organizar estantes y añadir mercancía nueva directamente.
Seguridad: FTP vs. SFTP
El FTP «puro» debería dejar de utilizarse. Al ser un protocolo de los años 70, viaja «desnudo» (sin cifrar). En su lugar, usamos sus versiones modernas:
| Protocolo | Seguridad | Cómo viaja la información |
| FTP | Nula | En texto plano. Un hacker puede ver tu contraseña fácilmente. |
| FTPS | Alta | Usa SSL/TLS (como las webs https). |
| SFTP | Máxima | Usa un túnel SSH. Es el estándar profesional en 2026. |
Herramientas para usar FTP (Clientes)
Para conectar tu ordenador con el servidor necesitas un «Cliente FTP». Estos son los más fiables hoy en día:
- FileZilla: El clásico gratuito y de código abierto. Rápido y eficaz.
- Cyberduck: Muy popular por su diseño limpio y su capacidad para conectar no solo con servidores, sino también con la nube (Google Drive, Amazon S3).
- Transmit: El favorito para macOS por su velocidad extrema y su integración con el sistema.
¿Cuándo usar FTP?
Aunque herramientas como GIT y CI/CD permiten automatizar la subida, modificación y gestión de ficheros, el FTP sigue siendo útil para:
- Subir archivos masivos: Gigabytes de imágenes o vídeos que no queremos que «ensucien» el historial de GIT.
- Copias de seguridad manuales: Descargar rápido toda una carpeta para tenerla en local.
- Arreglos de emergencia: Si la web se rompe y no podemos entrar al panel de control, entramos por la «puerta de atrás» vía SFTP para corregir el código.
Consejo de seguridad: Nunca guardes tus contraseñas de FTP en el propio programa sin una clave maestra. Si un virus entra en tu ordenador, lo primero que buscará serán tus accesos FTP para inyectar código malicioso en tu web.